Esta es una de esas recetas que nacen de querer aprovechar lo que tienes en casa… y terminan siendo un descubrimiento delicioso. Este budín queda súper húmedo, suave y con un sabor muy casero que encanta.
Yo empiezo usando arroz yamaní ya hervido. Lo mezclo con el polvo de hornear y lo dejo reservado. Mientras tanto, en la licuadora pongo los huevos, el azúcar integral, la leche, el aceite y un chorrito de esencia de vainilla. Licúo todo hasta que quede bien integrado.
Después agrego la harina de arroz y vuelvo a licuar. Y por último incorporo el arroz que tenía reservado, licuando unos minutos más para que todo se mezcle bien, pero sin perder del todo la textura.
Para darle ese toque especial, uso manzana. A veces hago una compota y otras veces la pongo en cubitos crudos — ambas opciones quedan riquísimas. Me gusta colocar una parte en el fondo del molde (previamente enmantecado y enharinado) y el resto lo mezclo con la preparación.
Llevo todo a horno moderado durante unos 45 minutos aproximadamente. Como siempre, hago la prueba del cuchillo: si sale limpio, ya está listo.
El resultado es un budín bien húmedo, suave y con un sabor increíble
Además, es súper versátil: puedes agregarle pasas, nueces, chips de chocolate o la fruta que más te guste.
Perfecto para una merienda casera o para acompañar un cafecito