Si te gusta el aroma a canela llenando la cocina… estas galletas te van a enamorar. Son sin gluten, fáciles de hacer y quedan con una textura increíble: crujientes por fuera y suaves por dentro.
Primero preparo los ingredientes secos. Tamizo la harina de arroz junto con la maicena, un poquito de canela, la levadura y una pizca de sal. Esto ayuda a que la masa quede más ligera y sin grumos.
Por otro lado, dejo la mantequilla a temperatura ambiente hasta que esté bien blanda. Luego la bato con el azúcar moreno, la miel y el huevo hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea.
Después incorporo poco a poco los ingredientes secos y mezclo hasta formar una masa lisa y firme. En este punto ya empieza a oler delicioso
Divido la masa en dos partes y formo dos rollos de unos 3 cm de diámetro. Los envuelvo en film y los llevo a la nevera durante unas 2 horas. Este paso es clave para que luego sea mucho más fácil cortarlas.
Cuando la masa está bien fría, corto rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Me gusta hacerles unas marquitas en forma de cuadrícula con un cuchillo, quedan más bonitas al hornearse.
Coloco las galletas en una bandeja con papel de horno y las llevo al horno precalentado a 175 °C durante unos 12 minutos. No hay que pasarse de cocción para que queden en su punto perfecto.
Las dejo enfriar un poco… y el toque final: una pizca de canela por encima 🤍
El resultado: unas galletas aromáticas, caseras y súper tentadoras
Perfectas para acompañar un café o simplemente para darte un gustito dulce.