Puede ser la harina que prefieras.
- 2 cucharadas de coco rallado.
Esto no da sabor a coco: aporta textura, esponja, humedad.
Pero si no tenés o si preferís evitarlo, sumá dos cucharadas más de harina.
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 1 cucharada de bicarbonato
- 1 taza de yogur natural
Podés usar yogur de vainilla: en ese caso, como ya viene endulzado, disminuí al menos ¼ de taza de azúcar.
Podés usar yogur natural descremado, yo lo hice y quedó súper. Sale perfectamente con yogur vegano, de coco, de soja o el que consigas.
- ¾ taza de azúcar integral mascabo
- 3 huevos
- 2 cucharadas de ralladura de limón (aprox. dos limones)
- ½ cucharada de extracto de vainilla
- ½ taza de aceite (puede ser un poco menos)
- 1 y ½ tazas de frutas
Con frambuesas es ideal: pueden ir frescas o descongeladas y escurridas.
Con otras frutas ácidas también: ciruelas o damascos por ejemplo. En caso de “emergencia”, podés reemplazar la fruta por mermelada de frambuesas o similar:
en ese caso usaría como máximo una taza, y reduciría drásticamente la cantidad de azúcar extra, a lo sumo 1/3 taza, dependiendo de cada mermelada. Probá la mezcla final cruda y decidí si sumar azúcar y cuánta, según tu mermelada.
Procedimiento:
Lo de siempre. Y digo “lo de siempre” porque es bueno que registres esta base típica de budines y bizcochuelos.
Por un lado, mezclá los secos, y si los tamizás va a salir mucho mejor aún: harina, polvo de hornear y / o bicarbonato, (en otras recetas, también especias o cacao por ejemplo).
Por otro, batí los el azúcar con el aceite y agregá los huevos de a uno. Es importante recordar que el azúcar se considera un ingrediente húmedo, no es un seco. Luego los demás ingredientes: yogur, ralladura de limón y vainilla. Por último la fruta.
Ahora, uní ambas “mitades” y finalmente agregá las frambuesas, ciruelas o damascos. Si usás mermelada podés mezclarla con los húmedos desde un principio.
Volcar a un molde de budín y hornear 45 a 50 minutos a 180°, en horno recalentado