Una tarta de queso increíblemente cremosa, con un interior suave que se deshace en la boca. No lleva harina ni base de galleta, por lo que es perfecta para quienes buscan un postre sin gluten.
Ingredientes
600 g de requesón (ricotta o queso cottage bien escurrido)
250 g de queso crema, a temperatura ambiente
180 ml de nata para montar (crema para batir)
4 huevos grandes
120 g de eritritol o 100 g de azúcar (al gusto)

1 cucharadita de extracto de vainilla
Ralladura de 1 limón
1 cucharada de zumo de limón
1 pizca de sal
30 g de maicena (opcional, aporta un poco más de firmeza; si deseas una versión totalmente sin almidón, puedes omitirla)
Preparación
Precalienta el horno a 160 °C con calor arriba y abajo.
Forra un molde desmontable de 20–22 cm con papel vegetal.
Bate el queso crema hasta que quede completamente suave.
Incorpora el requesón y mezcla hasta obtener una crema homogénea.
Añade el eritritol (o azúcar), la vainilla, la ralladura y el zumo de limón.
Agrega los huevos uno a uno, mezclando suavemente después de cada incorporación.
Vierte la nata y mezcla solo hasta integrar.
Si utilizas maicena, tamízala e incorpórala al final.
Vierte la mezcla en el molde y golpea ligeramente sobre la mesa para eliminar las burbujas de aire.
Hornea durante 55–65 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún tiemble ligeramente.
Apaga el horno y deja la puerta entreabierta durante 30 minutos.
Deja enfriar completamente a temperatura ambiente y refrigera al menos 6 horas, aunque lo ideal es toda la noche.
Opciones para decorar
Chocolate negro rallado sin azúcar.
Nueces o almendras picadas.
Frambuesas o fresas frescas.
Arándanos.
Salsa de frutos rojos sin azúcar.
Un poco de cacao en polvo.
Consejos
Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para conseguir una textura más fina.
No batas en exceso la mezcla para evitar que la tarta se agriete.
Esta tarta está aún más deliciosa al día siguiente, cuando ha reposado en el frigorífico.
Si deseas una textura más ligera, puedes sustituir parte del queso crema por yogur griego natural.
Rinde: 8–10 porciones.
Textura: Extra cremosa, húmeda y suave.
Apta para: Dieta sin gluten y recetas sin harina.



