300 grs Zanahorias (pesadas en crudo)
300 grs Harina de Garbanzos
1 cta Comino molido
1 Huevo L
Sal marina fina
1 Cda Aceite Girasol
Salsa Arrabiatta o la que prefieran
Queso rallado al gusto
Pasos
Lavamos, pelamos y quitamos las puntas y cabos de las zanahorias.
Las cortamos en rodajas, y ponemos en un cuenco amplio con dos cucharadas de agua.
Tapamos y cocemos en el micro durante diez minutos.
Una vez cocidas, escurrimos en un colador para eliminar líquidos.
Todavía templadas, aplastas con un tenedor o con la batidora.
Añade el comino molido y parte de la harina. Depende de la cantidad de agua que tengan las zanahorias, igual no necesitas añadir toda la harina indicada en la receta.
Agregamos la sal y el huevo.
Seguimos mezclando con las manos y añadiendo harina según nos vaya haciendo falta. La masa es algo pegajosa de todas formas.
Enharinamos bien la encimera, volcamos la masa.
Vamos cortando porciones, pasándolas por harina y formando churros hasta terminar.
Cortamos en pequeñas porciones, y una vez todos cortados es hora de sacar la ñoquera. Empieza lo más divertido
Enharinamos la ñoquera.
Pondremos una pieza de masa, la hacemos rodar con el dedo, y listo el ñoqui.
Queda perfecto, hueco por dentro y acanalado, para que la salsa “se agarre” bien.
Ya lo tenemos formado
Haremos lo mismo hasta terminar con las piezas cortadas.
Pondremos un caldero profundo con abundante agua y un poco de sal marina.
Cuando rompa a hervir el agua, añadimos los ñoquis por tandas.
Al principio se hundirán, minutos después salen flotando a la superficie.
En cuanto floten, es el momento de sacarlos.
Ve dejándolos en una bandeja.
Añade una cucharada de aceite de girasol (el sabor es más neutro que el de oliva) y remueve para que no se peguen entre ellos.
Podemos montar el plato como nos apetezca: salsa, ñoquis, queso rallado y a comer.



