¿El agua del inodoro fluye constantemente? Un método de abuela resuelve el problema


Una cisterna que pierde agua de manera constante puede parecer un problema menor, pero con el tiempo se convierte en una fuente importante de desperdicio hídrico y en un incremento innecesario en la factura del agua.

Afortunadamente, existen métodos sencillos y efectivos que pueden ayudar a solucionar este problema sin necesidad de recurrir inmediatamente a un profesional.

A continuación, se presenta un método tradicional basado en técnicas caseras para corregir este fallo, incluyendo los materiales que necesitas y una serie de consejos útiles para mejorar la eficiencia del sistema y prevenir futuras fugas.

Materiales necesarios
Vinagre blanco

Cepillo de dientes viejo

Llave inglesa

Guantes de goma

Paño seco

Procedimiento
Identificar el problema: Retira la tapa de la cisterna y observa el mecanismo interno. Busca signos de desgaste, acumulación de cal o un mal ajuste del flotador.

Cerrar el suministro de agua: Localiza y cierra la llave de paso que alimenta la cisterna para evitar el ingreso de agua durante la reparación.

Drenar la cisterna: Acciona el mecanismo de descarga hasta vaciar completamente la cisterna. Esto permitirá trabajar con mayor facilidad.

Limpiar los componentes internos: Utiliza vinagre blanco y un cepillo de dientes viejo para eliminar la cal acumulada en las piezas móviles, como el flotador y la válvula de descarga.

Ajustar el flotador: Verifica que el flotador se mueva libremente y se detenga en el nivel adecuado. Si está desajustado, modifícalo para que corte el agua correctamente.

Inspeccionar la válvula de descarga: Asegúrate de que la válvula cierra herméticamente. Si está dañada o muy desgastada, considera reemplazarla.

Restablecer el suministro de agua: Una vez realizados los ajustes, abre nuevamente la llave de paso y observa si la cisterna deja de perder agua.

Truco casero del abuelo si el agua fluye sin parar:
Aquí es donde entra en juego un truco que se ha transmitido de generación en generación y que, a decir verdad, todavía funciona. Durante una visita, mi abuelo me observó enojándome por este tanque temperamental. Simplemente me dijo:

«Este problema existe desde siempre. Y hay una solución muy sencilla: añadir un peso a la válvula».

La idea puede parecer extraña, pero tiene mucho sentido. Agregar un pequeño peso (unos pocos gramos son suficientes) a la parte móvil de la válvula ayuda a que el sello se ajuste mejor contra el orificio. Incluso si la goma está ligeramente desgastada o irregular, esta presión adicional compensa los defectos y evita que se produzcan fugas de agua.

Puedes utilizar una arandela metálica, una tuerca pequeña o cualquier objeto liviano que puedas fijar con seguridad al mecanismo móvil, sin interferir en su movimiento.

Consejos adicionales:
Revisa el mecanismo con frecuencia: Una revisión mensual del sistema de descarga puede detectar pequeños fallos antes de que se conviertan en problemas graves.

Evita el uso de productos abrasivos: Algunos limpiadores químicos pueden deteriorar las juntas o piezas plásticas. Prefiere soluciones naturales como el vinagre o el bicarbonato.

¡Esta sencilla rutina de mantenimiento puede marcar una gran diferencia en el bienestar del hogar!