
El agua oxigenada, también llamada peróxido de hidrógeno, es aquella que encontramos en nuestro botiquín para curar heridas y hacer que estas cicatricen rápidamente.

Sin embargo, los usos del agua oxigenada van más allá del campo sanitario y abarcan otros ámbitos de la vida cotidiana, siendo uno de los más populares el de la belleza
